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El
Señor nos dice: "Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis
discípulos..." (Mt 28,19). Esta exhortación de Jesús a evangelizar a todos los hombres no es una
discreta invitación sino un auténtico llamado a realizar nuestra
vocación cristiana.
La
Iglesia, fiel a este llamado, renueva constantemente su compromiso
evangelizador a través de innumerables obras de promoción humana,
de asistencia social, de formación, de atención espiritual y
sacramental. Cada comunidad trabaja por fortalecer sus lazos y vivir
la comunión, brindar los sacramentos, hacer crecer sus
instituciones, mantener su parroquia, misionar en el barrio, asistir
a los más necesitados...
Esta
enorme acción pastoral es posible gracias a la generosa participación
de miles de personas que brindan su tiempo, su entusiasmo, su saber
hacer y que colaboran desinteresadamente con dinero o bienes
materiales.
Pero,
así como es mucho lo que como Iglesia hacemos, también es mucho lo
que no podemos realizar: a veces nos falta gente, otras no contamos
con personas preparadas para tareas específicas, a veces no
logramos organizarnos, nos suelen faltar recursos materiales, y
generalmente no tenemos suficiente plata para atender la creciente
demanda de la realidad.
Por
lo tanto, llevar adelante la obra evangelizadora, supone buscar
caminos, también “evangelizadores” para sostenerla y hacerla
crecer.
El
Plan Compartir nació y se está desarrollando para responder a la
necesidad de sostener la obra evangelizadora, a través de medios
que también son evangelizadores en sí mismos.
Te
invitamos a que conozcas la propuesta y te sumes a ella.
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